Los estadísticos son como el abogado del diablo: indagan sobre de dónde salieron los datos, cuántas personas participaron, características de la población o del producto medido, alcances y otros detalles antes de llegar a una conclusión de sus previsiones. Es que la estadística es una ciencia que debe reflejar la realidad, según afirma Viviana Lencina, doctora en Estadística y corresponsable del Workshop sobre Modelos Mixtos, organizado por el Instituto de Investigaciones Estadísticas (Inie) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT. "La estadística es perfecta; no miente", dijo la experta en una visita que realizó a LA GACETA, sin alusiones particulares al caso Indec.

"Las estadísticas no son las que toman las decisiones; son las personas las que lo hacen con la base de los datos que le aportan", indicó Julio Singer, de la Universidad de San Pablo (Brasil), uno de los conferencistas invitados a las jornadas que arrancarán el jueves. Según el experto, muchas personas usan, de forma errada, los datos que le aporta la ciencia. "Por eso la gente tiene la percepción de que algunos resultados que se transmiten no dicen toda la verdad", acotó. Singer reafirmó su concepto inicial: "esto no es una cosa de los estadísticos que sólo presentan los resultados para que los que toman decisiones avancen o no en alguna acción".

Shrikant Bangdiwala, de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU) es otro de los estadísticos que disertarán en las jornadas. El especialista también hizo una férrea defensa de la actividad de los estadísticos. "Una cosa son los datos y otra completamente distinta es cómo ciertas personas los interpretan", afirmó. Y agregó: "en marketing, por ejemplo, puede que haya estrategias que usen esos datos para vender más productos o en política para alentar ideas o proyectos políticos. Pero esto es una tendencia mundial".

La cuestión de fondo, según Bangdiwala, pasa por establecer de qué manera se presentan las estadísticas para saber cuál es el propósito que se busca.

Graciela Mentz, doctora en Estadística de la Universidad de Michigan (EEUU), también participará del Workshop. Ella reconoce que a la ciencia se le ha creado una suerte de fantasma en torno del modo de presentar los datos. Pero es tan categórica como sus colegas, al momento de afirmar que, cuando se aplica una metodología estadística, los datos suelen ser casi certeros, claro está que con un margen de error estadístico que se refleja en el informe realizado.